TRAMPANTOJO por Charo Jiménez

El sabor mágico y familiar se expande por mi boca como si de fuegos artificiales se tratara, embriagando mis sentidos y transportándome como por arte de birlibirloque a la cocina de mi madre. Allí, año tras año, nos reuníamos la abuela, ella y yo ante el lebrillo y las cañas para hacer los pestiños más…

Pasos de cebra by Fer Alvarado

El día era soleado y Daniel pensó en bajar la capota de su coche nuevo para disfrutar en plenitud de su viaje inaugural. Había ahorrado durante años para conseguir aquel modelo en concreto. Renunció a viajes con amigos que sobrepasaran los límites de su provincia, a fiestas que alargan la noche y acortan la tarjeta…

Treinta días para el final

by MAR BAYONA Un mes. Solo treinta días para el final. Después de pasar por la sala de reprogramación biotecnológica avanzada, me dieron la noticia. —Solo treinta días Simon 4.15. Nada más. En treinta días te apagarás. No pude responder. No pude mostrar sorpresa en mi rostro. Hacía años que nuestras caras eran complejos mecanismos…

El caminante by Javier Sánchez

Cuando estas solo en este mundo, todo el dia paseando de aquí para alla, a veces llega un momento que la gente te carga, te agobia, arrasa con todo para llegar a ti, aunque estés desactivando una bomba. Y es que si fueras armao, no se lo que pasaría. De verdad os lo juro por…

Cara de ángel by Mar Bayona

Regreso de la inconsciencia todavía con los ojos cerrados. Intento abrirlos, pero los siento tan hinchados que solo puedo entrever un halo de luz. Sigo amordazado. Las manos atadas tras el respaldo de esta maldita silla a la que llevo horas, quizás días no sé, encadenado. Todo mi cuerpo dolorido. El sabor metálico de la…

Aniversario by Fer Alvarado

Miró su agenda y redondeó con rotulador rojo la fecha en la que se encontraba: era su aniversario. Habían pasado veinticinco años desde que él y su mujer se dieron el sí quiero pero seguía amándola como el primer día. «Te querré a mi lado por siempre» le dijo él en el altar; ella le…

Volátil by Fer Alvarado

Tras aquel cristal colmado de inmundicia pudo ver las calles desiertas, pudo  degustar el silencio obligado por la ausencia y se mojó los labios para notar en su garganta  el sabor de la soledad y la calma reinante. En ese instante de paz, después de años de paredes cercanas y de pieles lejanas, aquel agorafóbico…

Jugueticidio by Mar Bayona

Ring ring… Mario está profundamente dormido y en su sueño escucha un teléfono. Está muy lejos, el sonido llega atenuado. Ring ring… No, el teléfono está a su lado. Despierta sobresaltado ante la insistencia del maldito aparato que reposa sobre su mesita de noche. Raquel, a su lado, sigue roncando. —¿Sí? —contesta confundido. El reloj…

El vuelo de Amelia

by MAR BAYONA El día amaneció con una fina lluvia que no dejaba ver más allá del jardín. El agua caía tímida y disimulada, como sin querer mojar pero calando hasta el alma. La climatología era lo único que el Marqués no podía controlar. «Se disgustará», pensó Amelia mientras miraba absorta a través del gran…

El ático de la tía Paca

by MAR BAYONA (Blog de Mar) La tía Paca murió hace una semana. Sola. Como siempre había vivido. Era la hermana pequeña de mi abuelo Emilio, pero nunca quería saber demasiado de la familia. Cuando yo era pequeña, mi madre nos llevaba a su casa siempre que llegábamos al pueblo a pasar las vacaciones. Era…

CAFÉ EXPRÉS by Antonio Toribios

            Compramos una papeleta y nos tocó. “¡Una cafetera, una cafetera, una cafetera para la señora!”, se desgañitaba el de la tómbola. Tú, mientras ––vestidito blanco, zapatos de tacón, labios mal pintados––, abrazabas el trofeo y lo frotabas, cabizbaja, como si pretendieses verificar su calidad o hacer salir a un genio. Noté en tu media sonrisa…

El último poema

by Fernanda Reinés La muerte avanza sobre Adela como un ciempiés herido. Treinta de sus patas fueron amputadas con sueros y jeringas, pero tiene setenta más con las cuales esparcirse por su cuerpo. La ventana está abierta, y Adela mira concentrada el juego de pliegues que el viento arma sobre su cortina. Las cortinas, como las sábanas deshilachadas y…

Archipiélago 14: Isla Pavese by Félix Molina

A quei tempi era sempre festa. CESARE PAVESE  – CATULO – JEP GAMBARDELLA La isla era en este caso un trasunto de Roma, más que de Turín, y Pavese, su titular, los recibió en un café, no lejos del Tíber, mientras la luna y las farolas del Trastévere se encargaban de colorear la lámina impasible del…

Tinta permanente.1 by Paula Castillo

Apenas le miró cuando atravesó la cocina. El cuero cabelludo irritado de tanto estirar y cortar lucía como una manzana de feria; rojo, brillante. Se acostó derrotada, de lado, vuelta hacia la pared blanca. Acurrucada encima de las sábanas que llevaba días sin estirar, Natalia cayó en un estado de semiinconsciencia. Las imágenes de su…

El peso sobre los hombros by Rosa Liñares

Hace unos días me quité un peso de encima. Uno gordo. De esos que no te dejan dormir. De los que son un comecocos constante y están presentes cada minuto del día. Pensé que, una vez liberada de ese peso, podría volver a dormir tranquilamente, o por lo menos las horas necesarias para mi cuerpo….

CAPAS by Patricia Collazo

La niña lleva años ausente, pero Violeta, cada tanto, pinta de rosa su habitación. El rosa fue el color preferido de la niña hasta llegar a la adolescencia, cuando ella misma pintó las paredes de negro gótico. Violeta insiste en volver al rosa, pero cuando la pintura se va asentando, es absorbida por las antiguas…

Viernes, todo el día by Jorge Aldegunde

Ocurre en una de esas cafeterías brillantes, relucientes –una franquicia, a la sazón–. Mesas y sillas proliferan en el perímetro de una amplia cristalera. El contraste empieza con la elección de colores: se alternan piezas de mobiliario blancas y negras, igual que en las baldosas del suelo, como el ajedrez de la vida. Me acerco…

Envoltorio

By Franco Puricelli Blog Si no fuera por las ganas de mear, hay días en que no me levantaría de la cama. Las ganas de mear me sacan de ese estado somnoliento y depresivo en que amanezco, son el resguardo fundamental de mi rutina.      Estoy semidespierto, tapado hasta la cabeza, frágil. Me aferro a…

LO QUE NUNCA FUE by Patricia Collazo

Marilyn. Así la llamo en secreto. Cada noche, cuando apagan las luces del escaparate, dormimos casi codo con codo. Ella acurrucada sobre sus cartones sucios, yo de pie. Su ropa, a diferencia de los cartones, siempre está limpia. Tiene dos o tres camisetas y un par de pantalones de chándal que va alternando debajo de…