CRÓNICAS DEL SUBSUELO by Antonio Toribios

Trabajar en un archivo tiene algo de religioso y de mistérico. Convivir con miles de legajos agazapados en sus rodantes ataúdes de metal, hace que uno se deje poco a poco invadir por el silencio sagrado de las criptas. Cuando empecé a trabajar aquí era joven, y a la poca edad le incomoda la quietud….

PÍLDORAS PARA IMAGINAR by Antonio Toribios

Entonces las lentejas se ponían a remojo el día antes, pero primero había que escogerlas. Mi madre sacaba del armario uno de aquellos paquetes de papel de estraza y vertía un montoncillo sobre el hule de la mesa. Había que extender las diminutas lentes verdosas y ocres en una fina capa, sobre los cuadros azules…

SI – NO by Antonio Toribios

PÍO- PÍO, decía Sino ahuecando su cavidad bucal y frunciendo los labios como para un beso imaginario. PÍO- PÍO, repetía machacón, y estallaba en incontenibles y espasmódicas carcajadas. Veinte quilos pesaba el cabrón. PÍO- PÍO, engolando la voz, y la risa estallaba sobre los oyentes desprevenidos como una catarata en erupción. Eufrosino era así y…

LOS TRES BEBEN Y BEBEN by Antonio Toribios

Cuento de Navidad Melchor y Gaspar se reunían a la salida del trabajo y se contaban cuentos. No jugaban al dominó dando tremendos golpes sobre el velador de mármol, como dando salida impetuosa a una virilidad en entredicho. Tampoco les gustaba el aburrido juego de los naipes por pareja, que practicaban los demás en tediosas…

MOVIERECORD by Antonio Toribios

Hoy me he despertado y León no está. Sencillamente ha desaparecido. En su lugar hay una enorme superficie de agua de la que solo sobresalen las agujas de la catedral. Esto es León, tu ciudad, decía uno de aquellos anuncios que ponían en los cines. Desde aquí arriba, desde la torre del guarda, se veía…

CAFÉ EXPRÉS by Antonio Toribios

            Compramos una papeleta y nos tocó. “¡Una cafetera, una cafetera, una cafetera para la señora!”, se desgañitaba el de la tómbola. Tú, mientras ––vestidito blanco, zapatos de tacón, labios mal pintados––, abrazabas el trofeo y lo frotabas, cabizbaja, como si pretendieses verificar su calidad o hacer salir a un genio. Noté en tu media sonrisa…

ME QUEMÓ EL SMARTPHONE EN LAS MANOS by Antonio Toribios

 Uno no viaja mucho. No tanto por falta de ganas como por esos impedimentos, a veces banales, que nos suelen hacer posponer lo placentero. Cuando lo hago me gusta el tren, y no rechazo la conversación con el vecino de asiento si se tercia. A veces un desconocido nos puede sorprender con vivencias de primera…

TORIBIADAS SOBRE LIBROS Y EROTISMO by Antonio Toribios

1 A veces emprendemos un viaje con la dulce O y regresamos a casa lacerados por la Venus de las pieles. 2 Abrir un libro mientras esperamos a una amante es tan delicioso como… (lo dejo ahí, no se me ocurre nada comparable). 3 Decir a nuestro amor que morirías por él no está de…

MAGDALENA by Antonio Toribios

MAGDALENA Llorabas y llorabas, y yo allí, sin saber qué hacer. Fuera estaba la playa, la gente despanzurrada alegremente al sol, pero tú no hacías más que llorar y llorar sin decir nada. Sólo hipidos y balbuceos sin sentido. Por un instante, calma, la mirada azul perdida como ausente; luego unos pucheros y vuelta a…

CUATRO VARIACIONES SOBRE UN HECHO BANAL por Antonio Toribios.

I I Pasadas las doce de una noche de otoño más bien húmeda converso con J. junto a su portal. Charlamos de libros, como siempre, demorando el momento de ir a dormir, cuando nos aborda un joven trajeado, algo nervioso, y nos pregunta dónde hay una farmacia. Le decimos que tiene una al otro lado…

LA PALABRA by ANTONIO TORIBIOS

“Los años pesan”, sentí decir a mi espalda, y no pude por menos de girar el cuello mientras disimulaba tironeándome levemente del pendiente izquierdo. Apenas mis ojos alcanzaron la linde de lo oculto se vieron volcados en el negro profundo de los tuyos. “Las capas de abajo se compactan, las de arriba son tan etéreas…

LEER, UN VER MÁS ALLÁ by Antonio Toribios

No hace mucho aún que se ha celebrado el Día del Libro, este año con la poca repercusión que permiten las circunstancias, y aún menos tiempo ha transcurrido desde el día dedicado a las madres. Valga este texto como sentido homenaje a ambas efemérides. LEER, UN VER MÁS ALLÁ Siendo muy niño, mi madre me…

QUIETA by Antonio Toribios

Quieta en realidad se llamaba Sóstenes, pero recibió ese apelativo familiar por tratarse de una niña bastante nerviosa, merecedora a menudo de un imperativo que la instara al sosiego. Su padre, Basilio, regentaba una mercería y se empeñó en registrarla como Sóstenes tras una noche de farra con los amigos. Nunca reconoció que, en realidad,…

BERNÁLDEZ by Antonio Toribios

El disco del sol se elevaba sobre los tejados y Bernáldez, el aspirante, peroraba sobre el dios Apolo y no sé que zarandajas de su rubicunda cabellera. En las guardias coincidíamos con él Matías, el morenito Mati, Efrén, el eunuco, y yo mismo, con independencia de que le tocara el turno a Clara, cuya frondosa cabellera roja…

UN ADIOS by Antonio Toribios

Va para veintiún años, pero me gusta recordarle en estas fechas. Valga como homenaje a los padres del mundo. Cuando yo era niño jugábamos a la guerra. Mi padre derribaba un taburete, a modo de improvisado parapeto, sobre el suelo de tablas de la galería y me disparaba con una imaginaria metralleta. Yo le respondía…

SÍNDROME DE ES[TÍO]COLMO by Antonio Toribios

–¿Y cómo es que nunca cambiaron el bombín?, porque mira que está astroso y deslucido, y hasta un poco seboso en la badana. – Es la tradición, jovencito, en esta casa siempre se ha usado ese bombín para hacer el papel de don Hilarión. Ya tu bisabuelo, Melencio, un gran prohombre con una gran valía…

UN MECHÓN DE MI CABELLO by Antonio Toribios

No tiene nada de particular tener un mechón blanco en el pelo. Claro, no te fastidia, eso lo dice usted porque no ha vivido en mi barrio, porque no es hijo de mi madre, ni hermano de mis hermanos, ni ha tenido de niño un peluquero como Tino. Tinín, el puñetero, qué tío, más pesado…

CARTA AL 2021

by Antonio Toribios (León, España) Querido y esperado 2021: Te ofrezco estas letras como los antiguos feacios ofrecían los bueyes a los dioses, con la misma solemnidad y la esperanza puesta en tu clemencia. Comprendo, sin embargo, que no es manera de dirigirse así a un año por venir, sobre todo teniendo en cuenta que…