DIGASELO CON FLORES by Antonio Toribios

Ilustración tomada de Pinterest

No creo que sea un delito regar las plantas a las once de la noche de un lunes, con luna llena para más señas, mientras, fatal casualidad, Paquita pelaba la pava con Aurelio diez metros más abajo. Yo solo estaba con mis geranios, atenta a sus hojitas, y entonces pasó rasante el pájaro y me despistó. No se crea señoría que no me dio pena –dígaselo usted, señor abogado–, que casi sobrepaso el marco y voy detrás de la maceta, con todo el aleteo que hice para intentar recuperarla al vuelo. Pero no hubo manera y le cayó en toda la azotea, con perdón, a la cínica…, esto… víctima, huy, no sé lo que me digo… Él en cambio se libró por los pelos, el traidor.

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s